miércoles, 16 de julio de 2014

Anuncios económicos?

La MUD siempre se empeña en hacernos creer que el problema venezolano es sólo económico, y no lo es. El día de ayer, supuestamente el chofer autobusero que tiene la silla de Miraflores usurpada desde el 14A dijo que haría anuncios económicos para hacer "una revolución dentro de una revolución", pero nos sorprendió con un video de lo más kitsch celebrando el año de casado que tiene con su esposa. Cantidades de mensajes de periodistas nos llenaron los timelines de nuestras redes sociales vaticinando varias cosas:
-La salida de Arreaza de la vicepresidencia.
-La sustitución de Rafael Ramírez de la presidencia de PDVSA.
-el nombramiento del presidente de CITGO como presidente de PDVSA
-El pase de Rafael Ramírez a la vicepresidencia
-La colocación de Arreaza en una embajada.
Sin embargo el "sacudón" fue más bien ver a Nicolás Maduro bailar ritmos afro caribeños con su cónyuge en la celebración del aniversario de su matrimonio. 
La postergación de estos anuncios para luego decir que había que consultar con las bases en el congreso del PSUV y el polo patriótico, dejan en evidencia que no existe un consenso por parte de los chavistas en que hacer con el sistema económico venezolano, luego de que en catorce años despilfarraran el equivalente a cinco Planes Marshal en ingresos petroleros, la fiesta se acabó, y quedan muchas cuentas por pagar.
El chavismo no se debate entre unificar el tipo cambiario o dejarlo como está y cumplir con el dólar a 6.30 durante todo el año tal y como prometieron a principios de enero. El chavismo entiende que el control de cambios es una medida política, y no lo disimula, basta con ver las declaraciones del gobernador de Anzoátegui para entender como piensan aquellos que están aferrados al poder. 
Para el chavismo es mucho más sencillo que existan varios tipos de cambio, ya que el acceso preferencial a divisas les permite mayores entramados de corrupción; ahora bien, al tiempo que estos dólares se esfuman en negocios sucios, el gobierno a través del Banco Central de Venezuela sigue imprimiendo bolívares sin respaldo, eso que llaman dinero inorgánico, generando un aumento gigantesco de la masa monetaria(que es la cantidad de dinero circulando en la economía), trayendo como consecuencia la astronómica cifra de inflación que para junio de este año se ubicó en 62%. 

Si el problema fuera sólo económico, con hacer ajustes económicos se solventaría, pero resulta que el problema no es sólo económico como lo es político, social, y moral. 

En catorce años se ha quebrado la moralidad del venezolano de a pie, haciéndolo cada vez más dependiente del estado, el estado ha penetrado las vidas de los venezolanos de forma grotesca, el socialismo venezolano que ha cobrado para sí cerca de 250.000 muertos en catorce años ha sistemáticamente acabado con el empresariado del país, creando un empresariado parásito del estado, que mendiga divisas y preconiza de forma solapada un mercantilismo atroz. Si a esto le sumamos la ola de expropiaciones y el irrespeto a la propiedad privada, la receta es macabra.

Gran parte del error de la oposición oficial es establecer que sólo el problema yace en lo económico, porque lo que el gobierno y la oposición oficial desean es tener el férreo control de la renta petrolera para distribuirla entre ellos mismos como mejor les parezca, por eso del seno de la oposición salen afirmaciones como: "Venezuela, por ser un petroestado debe favorecer el estado de bienestar mediante un sistema progresista". 
Como progresismo es socialismo y el estado de bienestar es el bienestar del estado, no se hace oposición a un partido como el PSUV que tiene secuestrado el poder y desde el poder ofrece exactamente lo mismo. 

Resulta inconcebible que un país como Venezuela,  algo tan cotidiano como declararse de derecha sea algo tabú, y esto no es una casualidad sino una consecuencia de que quienes ostentan el poder y quienes lo aspiran, ambos sean socialistas. 
La solución al problema venezolano no sólo es económica, pero buscar sólo soluciones económicas con una oposición socialista nos va a dejar en manos del gobierno chavista muchos años más.
Exigir el fin del control de cambios es sólo el primer paso de muchos que hay que dar para reparar el accidente histórico que es el chavismo.
Grupo Cóndor.

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