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sábado, 1 de noviembre de 2014

"Salario Mínimo" Editorial del 1/11/2014


El gobierno no puede hacer al hombre rico, pero puede empobrecerlo.
Ludwig von Mises

Resulta preocupante que ante la inflación galopante que agobia, socava, y empobrece a los venezolanos, los políticos opositores exijan el aumento salarial en vez de exigir la abolición del salario mínimo, durante años, el caso en contra del salario mínimo ha sido estudiado ampliamente por expertos, llegando a un consenso en el cual la idea que busca sostener el salario mínimo es una que ha pasado, y por consiguiente ha expirado.
El salario mínimo no garantiza la creación de trabajos, sólo garantiza que aquellos que obtienen un trabajo les pagarán por lo menos ese monto, eso sólo conlleva a dos resultados negativos para una economía: Desempleo e inflación.

¿Que es el salario? Pues no es otra cosa sino el precio del trabajo.

Ahora bien, ¿que ocurre cuando el precio del trabajo aumenta?
El precio del trabajo no aumenta porque los trabajadores sean más productivos o porque las empresas deban pagar salarios más altos para mantener en su nómina a los empleados más valiosos. En el caso de la existencia de un salario mínimo, el precio del trabajo aumenta porque el Estado así lo exige. Cuando se aumenta el salario mínimo, las empresas utilizarán menos trabajadores, reducirán sus horas laborales, despedirán trabajadores, y también aumentarán los precios de sus bienes y servicios, lo cual es una consecuencia de los efectos de planificar la economía.
Por otra parte, cuando el salario mínimo es aumentado, las empresas habrán de contratar menos trabajadores, especialmente aquellos que tienen poca o ninguna experiencia.

Si un joven que tiene poca o ninguna experiencia laboral y decide acceder al mercado de trabajo y consigue un trabajo con un empleador ofreciéndole trabajar por un precio menor a los 4.251,40 bolívares en los que está fijado el salario mínimo, porque está dispuesto a trabajar por, digamos 3.500Bs., en un sistema de libre mercado, el joven y su jefe llegan a un acuerdo y obtiene el trabajo, pero por el contrario en una economía planificada como la nuestra, en la cual hay un precio mínimo, el empleador no lo puede contratar porque estaría violando la ley si le paga una cantidad inferior a la fijada, independientemente de que el joven esté dispuesto a ganar menos del salario mínimo.

¿Que efecto positivo puede tener en la economía que los jóvenes sepan que se les debe pagar un sueldo mínimo si el hecho de que deben recibir ese pago les impide obtener un trabajo?
Los jóvenes que no obtienen trabajos gracias al salario mínimo no sólo no perciben el beneficio económico que implica el salario sino que también se ven privados de obtener una experiencia laboral importante, tal como saber llevar relaciones con su jefe, otros colegas trabajadores y aprender a ser responsable en el ámbito laboral y demás aspectos que le demuestran al empleador que haber contratado a ese joven fue la decisión correcta, y así el joven habría de aprender y emprenderse en el sendero del trabajo y el ahorro para conseguir un mejor salario con el sudor de su frente.

Los defensores del salario mínimo (socialistas todos), arguyen que a pesar de que algunos jóvenes se quedarán fuera del mercado laboral esto se coloca en contrapeso con aquellos trabajadores que tienen un trabajo con salario mínimo porque obtendrán un aumento de salarial, pero eso no quiere decir que estos trabajadores les irá mejor, porque si bien es cierto que el Estado puede utilizar medios coercitivos para hacer que las empresas le paguen más los trabajadores por hora, no puede forzar a las empresas a que les paguen más a los trabajadores en una semana, ya que existe un límite de horas laborales.
Los empleadores buscarán la forma de reducir costos para tener pérdidas, y de acuerdo con los defensores del salario mínimo,  el empleador puede verse en la posibilidad de absorber algunos de los costos que implica el aumento salarial a través de mayor productividad, menor oferta de trabajos, menor costos de entrenamiento y capacitación de trabajadores, disminuir el ausentismo e incremento de la moral del trabajador.
¿Cómo obtiene un empleador mayor productividad? Haciendo que sus trabajadores trabajen más duro.
¿Cómo hace el empleador para reducir los costos de capacitación? Entrenando menos a sus trabajadores.

En un país como Venezuela, donde las leyes laborales fomentan el ausentismo, castigan al empleador, maltratan al trabajador y la economía está regulada y controlada en todos sus aspectos, es imperativo llevar el salario mínimo a 0.00Bs. al tiempo de acompañar esta decisión con una rectificación monetaria y fiscal, reduciendo impuestos redundantes, ridículos e innecesarios al tiempo de detener el envilecimiento del valor monetario, parando la emisión de dinero sin respaldo.

Grupo Cóndor

miércoles, 16 de julio de 2014

Anuncios económicos?

La MUD siempre se empeña en hacernos creer que el problema venezolano es sólo económico, y no lo es. El día de ayer, supuestamente el chofer autobusero que tiene la silla de Miraflores usurpada desde el 14A dijo que haría anuncios económicos para hacer "una revolución dentro de una revolución", pero nos sorprendió con un video de lo más kitsch celebrando el año de casado que tiene con su esposa. Cantidades de mensajes de periodistas nos llenaron los timelines de nuestras redes sociales vaticinando varias cosas:
-La salida de Arreaza de la vicepresidencia.
-La sustitución de Rafael Ramírez de la presidencia de PDVSA.
-el nombramiento del presidente de CITGO como presidente de PDVSA
-El pase de Rafael Ramírez a la vicepresidencia
-La colocación de Arreaza en una embajada.
Sin embargo el "sacudón" fue más bien ver a Nicolás Maduro bailar ritmos afro caribeños con su cónyuge en la celebración del aniversario de su matrimonio. 
La postergación de estos anuncios para luego decir que había que consultar con las bases en el congreso del PSUV y el polo patriótico, dejan en evidencia que no existe un consenso por parte de los chavistas en que hacer con el sistema económico venezolano, luego de que en catorce años despilfarraran el equivalente a cinco Planes Marshal en ingresos petroleros, la fiesta se acabó, y quedan muchas cuentas por pagar.
El chavismo no se debate entre unificar el tipo cambiario o dejarlo como está y cumplir con el dólar a 6.30 durante todo el año tal y como prometieron a principios de enero. El chavismo entiende que el control de cambios es una medida política, y no lo disimula, basta con ver las declaraciones del gobernador de Anzoátegui para entender como piensan aquellos que están aferrados al poder. 
Para el chavismo es mucho más sencillo que existan varios tipos de cambio, ya que el acceso preferencial a divisas les permite mayores entramados de corrupción; ahora bien, al tiempo que estos dólares se esfuman en negocios sucios, el gobierno a través del Banco Central de Venezuela sigue imprimiendo bolívares sin respaldo, eso que llaman dinero inorgánico, generando un aumento gigantesco de la masa monetaria(que es la cantidad de dinero circulando en la economía), trayendo como consecuencia la astronómica cifra de inflación que para junio de este año se ubicó en 62%. 

Si el problema fuera sólo económico, con hacer ajustes económicos se solventaría, pero resulta que el problema no es sólo económico como lo es político, social, y moral. 

En catorce años se ha quebrado la moralidad del venezolano de a pie, haciéndolo cada vez más dependiente del estado, el estado ha penetrado las vidas de los venezolanos de forma grotesca, el socialismo venezolano que ha cobrado para sí cerca de 250.000 muertos en catorce años ha sistemáticamente acabado con el empresariado del país, creando un empresariado parásito del estado, que mendiga divisas y preconiza de forma solapada un mercantilismo atroz. Si a esto le sumamos la ola de expropiaciones y el irrespeto a la propiedad privada, la receta es macabra.

Gran parte del error de la oposición oficial es establecer que sólo el problema yace en lo económico, porque lo que el gobierno y la oposición oficial desean es tener el férreo control de la renta petrolera para distribuirla entre ellos mismos como mejor les parezca, por eso del seno de la oposición salen afirmaciones como: "Venezuela, por ser un petroestado debe favorecer el estado de bienestar mediante un sistema progresista". 
Como progresismo es socialismo y el estado de bienestar es el bienestar del estado, no se hace oposición a un partido como el PSUV que tiene secuestrado el poder y desde el poder ofrece exactamente lo mismo. 

Resulta inconcebible que un país como Venezuela,  algo tan cotidiano como declararse de derecha sea algo tabú, y esto no es una casualidad sino una consecuencia de que quienes ostentan el poder y quienes lo aspiran, ambos sean socialistas. 
La solución al problema venezolano no sólo es económica, pero buscar sólo soluciones económicas con una oposición socialista nos va a dejar en manos del gobierno chavista muchos años más.
Exigir el fin del control de cambios es sólo el primer paso de muchos que hay que dar para reparar el accidente histórico que es el chavismo.
Grupo Cóndor.